Enfermedades
Existen varias enfermedades relacionadas directamente con el uso de edificios que no tienen un correcto mantenimiento o que se han construido con materiales tóxicos, como la legionela o la carcinogénesis, que son bastantes conocidas. De todos modos también existen enfermedades menos conocidas como la lipoatrofia semicircular, que se producen en edificios modernos con un gran número de installaciones eléctricas.
A continuación nombramos las tres principales enfermedades:
Legionela
Una de las enfermedades más graves que pueden causar los edificios a sus ocupantes y usuarios es la producida por la Legionella pnemophila, una de las cuarenta especies de esta bacteria, que produce más del 80% de las infecciones.
Se contagia como consecuencia de los aerosoles, únicamente por vía respiratoria, no se contagia de persona a persona, mediante los alimentos o al beber agua contaminada.
Esta bacteria sobrevive en condiciones de temperatura de los 0 a los 63º C y en un pH entre 5 y 8,5, con unas concentraciones de O2 entre 0,2 y 15 mg/L, aunque la temperatura ideal para crecer y reproducirse es de 25 a 35º C.
Se encuentra en las instalaciones que cumplen las características referidas y que producen aerosoles, que posteriormente pueden ser inhalados por las personas, como son torres de refrigeración, humidificadores, aparatos de refrigeración evaporativa, condensadores evaporativos, sistemas de distribución del agua caliente sanitaria, fuentes ornamentales, etc.
Su prevención pasa por un mantenimiento adecuado de las instalaciones, que consiste principalmente en la limpieza y desinfección de las mismas como mínimo dos veces al año, en primavera y otoño, siempre después de que la instalación esté un mes sin funcionar y antes de ponerla en funcionamiento, y también tras cualquier reparación.
La cloración del agua, como método de desinfección, es económica, sencilla y muy eficaz, en concentraciones que no superen las 2 ppm y con un pH inferior a 8, para mantener su eficiencia y no ser corrosiva.
Se deberán realizar pruebas periódicas, para asegurar que las condiciones químicas y microbiológicas del agua se mantienen.
Carcinogénesis
La carcinogénesis es la formación de cáncer, de carcinoma o de cualquier otra neoplasia maligna, y consiste en el crecimiento tumoral de los tejidos incoordinados con las necesidades del organismo, de carácter maligno y perturbador de las funciones biológicas normales.
En los edificios podemos encontrar varios elementos o materiales que pueden provocar esta enfermedad después de una exposición más o menos prolongada. Los más conocidos por su peligrosidad son el amianto y los PCBs, pero también hay otros que merecen especial atención, como el gas radón y la creosota.
Lipoatrofia semicircular
El síndrome de lipoatrofia semicircular está relacionado con los edificios de oficinas nuevos con una gran cantidad de instalaciones de electricidad, telefonía y elementos electrónicos en general, que crean campos magnéticos. Estos campos pueden provocar la descarga electrostática de los muslos, a través de la mesa del escritorio.
La consecuencia más habitual es la atrofia de una zona de tejido subcutáneo, situado principalmente en la parte frontal de los muslos. Esta atrofia se puede ver a simple vista, y se ha comprobado que en la mayoría de afectados la atrofia desaparece tan sólo al abandonar el edificio durante un cierto periodo de tiempo. Otros efectos de este síndrome son la sensación de piernas pesadas y un alto grado de fatiga.




