Energía
El consumo de energía es aquel necesario para llegar a la demanda de bienestar e higiene (condiciones de confort) de las personas, corregido por el rendimiento de los sistemas y equipos de la instalación.
Para poder limitar el consumo de energía se deberá entonces reducir la demanda y aumentar los rendimientos de los sistemas convencionales o utilizar sistemas alternativos más eficientes.
En los edificios residenciales el consumo principal es el de climatización y refrigeración, seguido del agua caliente sanitaria, electrodomésticos y finalmente el de iluminación. En los edificios del sector terciario, la iluminación ocupa el segundo lugar.
Como norma general se puede decir que las instalaciones comunitarias son preferibles a las instalaciones individuales, porque mejoran los rendimientos, y el control y la gestión son únicos.
También son preferibles las instalaciones ampliables, adaptables fácilmente a las necesidades de unos usuarios que cada vez piden más prestaciones y cambian de hábitos como trabajar desde casa o hacer la compra por Internet.
El Plan de Acción 2005-2007 de la Estrategia de Ahorro y Eficiencia Energética en España 2004-2012” tiene como objetivo, generar un ahorro de energía primaria acumulado de 12 millones de toneladas equivalentes de petróleo; es decir, el 8,5% del total del consumo de energía primaria del año 2004. Esto significará una reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera de 32,5 millones de tonas. En el sector de la edificación la estimación de ahorro de energía primaria es del 17% y la reducción de emisiones de CO2 del 16%.
El Plan de acción se centra en reducir el consumo de energía de las instalaciones térmicas (calefacción, climatización y producción de agua caliente sanitaria), de las instalaciones interiores de iluminación, y de la de los electrodomésticos.
Las medidas que se han definido para conseguir la eficiencia energética de los edificios existentes son las siguientes:
- Rehabilitación de la envolvente térmica de los edificios: aislamiento en las cubiertas y fachadas, substitución de carpinterías exteriores y vidrios y, colocación de protecciones solares.
- Mejora de la eficiencia energética de las instalaciones térmicas de los edificios existentes.
- Mejora de la eficiencia energética de las instalaciones interiores de iluminación de los edificios existentes.
- Reducción del consumo de los equipos electrodomésticos (de gama blanca, de gama marrón y pequeño electrodoméstico), de los aires acondicionados de uso doméstico (potencia hasta a 12 Kw.), cocinas y hornos y equipamientos ofimáticas.
- Instalar contadores horarios de energía eléctrica.
El documento DB-HE “Ahorro de energía” del nuevo Código Técnico de la edificación desarrolla los requerimientos de las instalaciones para que sean eficientes en los documentos:
HE 2: Rendimientos de les instalaciones térmicas (revisión del RITE- Reglamento de les instalaciones térmicas)
HE 3: Eficiencia energética a las instalaciones de iluminación.
El nuevo reglamento RITE y la certificación energética de edificios son las herramientas que dan el impulso final necesario para que se implante de forma seria en los edificios los criterios de eficiencia energética.
En Cataluña además se tiene que cumplir el Decreto de la Generalitat 21/2006 de 14 de febrero de Coeficiencia que define 7 parámetros de eficiencia que afectan las instalaciones de agua y de iluminación.
Certificación energética
El certificado de eficiencia energética de un edificio es una etiqueta reconocida por la administración, que da una información técnica objetiva sobre la clase energética de eficiencia (A, B, C, D, E, F i G siendo la clase A para los mas eficientes).
Para cálculos de demanda energética tiene en cuenta la envolvente del edificio y los sistemas térmicos de calefacción, de refrigeración, de agua caliente sanitaria y de iluminación.
Los cálculos se podrán hacer utilizando el programa de simulación CALENER o la opción simplificada que está preparando la administración (aún no disponible).




