Agua

La disponibilidad de agua en una zona como la Península ibérica es limitada. Problemas como el mantenimiento de los caudales ecológicos, la salinización de acuíferos o la desaparición de los bosques de ribera son sólo un indicio de los desequilibrios ecológicos que la sobreexplotación de los recursos hidráulicos comporta. Por lo tanto, es fundamental el desarrollo de políticas y actitudes encaminadas hacia un consumo racional de un bien tan escaso. Hablar de agua en los edificios significa plantearse reducir el consumo y la posible utilización del agua de lluvia o la reutilización de las aguas grises.